19 abril, 2008

Cuando la fuerza te acompaña.

Esta semana ha sido difícil de vivir en el plan cristiano. Me explico: me han dado tortas de todos los colores.
Comenzó la semana con amigos y compañeros ‘contándome’ todos los males de la Iglesia Católica; qué me van a contar que yo no sepa, si estoy dentro. Lo malo es que no ven lo bueno que hay, que también lo hay. Me fastidia que me comparen con Rouco, Cañizares y compañía; quién me conoce sabe que no soy homófobo, ni facha, ni autoritario, ni intolerante,... pero bueno, son gajes del oficio.

El ser cristiano no es fácil. De hecho, es una de las formas que la vida te indica si estás haciendo bien o mal. Si eres cristiano, eres feliz, todos son palmaditas en la espalda, te aplauden, te besan o te hacen la pelota, sabes... que algo falla. Porque el cristiano es de por sí un ser incómodo para la sociedad.
Pero no bastante con esto, cuando me pongo delante del PC para escribir en mi blog, y veo las noticias del día, me enciendo.

Un homosexual expulsado de una hermandad de Ciudad Real.... bueno, comienzo a escribir, cuando tengo que parar porque una lesbiana es despedida de la cadena COPE... vaya, parece que esto no para y para colmo, veo en las noticias como el Papa Ratzinger siente vergüenza por los casos de pederastia en la Iglesia. Me irrito. Si en vez de en la Iglesia, esto hubiera sucedido en colegios públicos con el conocimiento de Zapatero, nuestro presidente estaría dimitido y en la cárcel...
No puedo, no puedo con las cosas de esta parte de la Iglesia que se dedican a hacer otras cosas muy distintas de las que Jesús vino a realizar entre la humanidad...
Pero cuando parece que te hundes, que te hartas, que no resistes más, siempre viene el rayo de esperanza, y como cristiano sientes la fuerza del Cristo vivo.
Me llega un correo de una amiga en el que me manda una colección de fotos de la revista Time. Hay una que me llama particularmente la atención y que os pongo aquí.
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La Cruz es lo que importa. La Cruz es la que salva. Por muchas tormentas que hayan , por muchos rayos que partan las almas, por muchas nubes, por mucha oscuridad... la Cruz siempre vence. Una Cruz iluminada como ésta.
De ahí sacamos las fuerzas en estos tiempos, que como llamaba Teófilo Cabestrero, oramos la vida en tiempos sombríos.

Entonces, miro la cruz, levanto la persiana de mi habitación y veo la calle que me habla.
Abro la ventana, respiro hondo y me voy a mi estantería de libros, que M. me coloca puntualmente a su criterio para que yo seguidamente lo desordene después.
Allí está esperando un libro que compré hace poco y que me habla de una figura a la que me agarro siempre cuando nuestra Iglesia – nuestra jerarquía, mejor dicho – se convierte más en madrastra que en Madre y Maestra.
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Leo:

En cierta ocasión, le presentaron un niño en audiencia. Acariciándole la cabeza con ternura, le preguntó:
- ¿Cómo te llamas, niño?
- Me llamo Arcangelo, contestó, vergonzoso.
El Papa, maravillado del nombre, sonriéndole para darle confianza, añadió:
- Oh, qué bello nombre. Mira, yo sólo me llamo Angelo, de modo que me has ganado.

El Papa Bueno. Está sacado del libro de Constantino Benito – Plaza, Juan XXIII, 200 anécdotas, de la editorial Pedal Sígueme, que recomiendo encarecidamente que leáis.
Así, con lecturas como ésta, con fotografías como ésta, se esparcen los nubarrones, tomas fuerzas, y sabes que merece la pena luchar por lo que crees. Y sobre todo, que en esta lucha, no estás solo.

2 comentarios:

SOMMER dijo...

Alfonso, ya me habían hablado de este libro. No recuerdo quien lo hizo. Tal vez algún amig@ ilusionado con volver a meterme en el redil cristiano del que sin muchos esfuerzos me han sacado.
Lo leeré, pues entre otras cosas, Juan XXIII si fue un buen Papa.

Abrazos

El Peregrino Ruso dijo...

Gracias por tus comentarios en blog, porque me animan a seguir reflexionando. Sobre todo cuando lo ven personas que me mandan correos desde Argentina, Colombia, Paraguay.
Solamente quiero decirte hermano, que ser cristiano, nunca ha sido fácil, y sobre todo en estos tiempos donde quieren colocar a la Iglesia en el sitio que ha debido estar siempre.
Por otro lado me parece un gesto muy bueno por parte del Papa que se reuna con las víctimas de abusos sexuales. Eso me parece un gran gesto, sobre todo porque ha pedido perdon, no se ha eludido el tema en su visita a EE.UU. se ha frontado y pedido perdón. Yo creo que esto deberia ser una alegria para todos los cristianos. Reconocer cuando se mete la pata, e incluso decirle a los obispos americanos del norte, que han llevado mal la gestion de los casos. Reconozco que esto me ha llamado la atención y me ha llegado