05 marzo, 2008

Ya está aquí. Ella ha vuelto.


Tengo que reconocer que no la esperaba, pero llegó el lunes. Cuando la vi de pronto, no pude evitar que las lágrimas acudieran a mis ojos. Sí, la había olvidado por completo. Pero allí estaba, delante mía. Un calor me estremeció el cuerpo, las lágrimas casi parecían llantos, y la nariz no paraba de sollozar. Ella me abrazó, aunque yo no quería, no quería volver a verla.
Se metió dentro de mí, y por tres meses, ella será mía y yo seré suyo.
Su amor por mí me hará de nuevo tomar la píldora. Cada noche, para que nuestro amor no tenga fruto, pues ahora, no estoy en condiciones de alumbrar nada.Ella se queda conmigo. Esperaré a que se vaya. Bienvenida tú, la que nunca me abandonas. Esta es tu casa. Este es tu cuerpo. Tuyo soy, mi alergia primaveral. Atchísss!

3 comentarios:

Agata dijo...

De verdad que siento mucho lo de que tengas alergia primaveral...Debe ser un martirio chino.

Satie dijo...

¿Al polen de los olivos?

Alfonso dijo...

Al polen, pero no sé de que árbol. Como los antihistamínicos me funcionan, no me hacen pruebas de alergia. Pero como trabajo rodeado de pinos por todos sitios... y la retama está ahora floreciendo... pues imagino que será de esto. En Jerez no tengo alergia, y en El Puerto, sí.