30 marzo, 2008

Medir las palabras. Controlar los silencios.



Estamos en Pascua de Resurrección, el tiempo litúrgico de más alegría para los cristianos, ya que celebramos lo que es la esencia de nuestra Fe.
Por eso estamos contentos y alegres. La religión cristiana es la religión de la alegría – o debería serla –
Don Juan del Río, Obispo de Jerez, escribe un texto para este fin de semana, dedicado al humor, con el que estoy totalmente de acuerdo y que podéis leer en
http://www.diocesisdejerez.org/

Resalto lo siguiente:

El buen humor nos hace ver con una serena distancia la realidad que nos ha tocado vivir.
Es la actitud de poner las cosas en su sitio, de relativizar lo que habíamos hecho absoluto, de librarnos de los falsos ídolos, de reírnos de nuestras propias conquistas y de nosotros mismos.
Para ello hace falta mucha sencillez y humildad de espíritu. Sólo es alegre –y no simplemente está contento- el que reconoce su finitud, se abre a los otros y no se queda encerrado en su autosuficiencia.

También el humor es la capacidad de comprensión del punto de vista del otro y, a la vez, la creatividad ante los choques inevitables, es decir, saber salir airoso de situaciones comprometidas. Esto impide huir del contrario o caer en el resentimiento. Para ello se requiere saber medir las palabras, controlar los silencios, poseer elementos positivos en nuestro interior y sujetar las riendas de uno mismo. El buen carácter implica la afirmación de la libertad personal, la negación de ciegos determinismos y la admisión de un sentido profundo de la vida que, en el caso cristiano, dimana de un Dios que nos ha regalado la Buena Noticia Jesucristo Resucitado.

Medir las palabras, controlar los silencios. Son los grandes trucos que utilizamos en la radio, y que se deben aplicar a cualquier ámbito de la vida donde tengamos que hablar con personas.
Medir las palabras, controlar los silencios.

Una de las últimas grandes polémicas en los medios de comunicación es la manera de hacer radio que tiene la cadena COPE, y en especial algunos locutores como Jiménez Losantos, en su programa de las mañanas.
Medir las palabras. Controlar los silencios: no son precisamente virtudes que estén a flor de piel en la COPE.

Don Juan del Río, Obispo de Jerez, es también Presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social. Debería – no soy quién para decirle lo que tiene que hacer, pero sí para aconsejarle como católico de la diócesis que soy - coger este texto que nos publica para los habitantes de la Diócesis de Jerez, y enviarlo a la COPE de Madrid. Para que lo lean y aprendan a medir las palabras, a controlar los silencios. Don Juan tiene en su mano ayudarnos a hacer una COPE digna para los cristianos. Nos hace mucho daño a nuestra imagen de católicos hacer radio de esa manera: creando crispación, enfados, resentimientos, faltando al respeto y las buenas maneras, y sobre todo, quitándonos el buen humor por las mañanas, ese buen humor que este fin de semana, el Obispo de Jerez reivindica con toda la razón del mundo.

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