23 marzo, 2008

Gatos en la astronomía y en el espacio.

Navegando por blog de Miguelo me doy cuenta, como astronómo aficionado que es uno, de que no hay constelación en el cielo dedicada a los gatos, cuando las hay para los perros, jirafas, delfines, toros, etc...

La Astronomía actual no contempla ninguna constelación dedicada a los gatos, aunque en el pasado si la tuvo, cuando el astrónomo francés Joseph-Jérôme LeFrançais de Lalande (1732-1807) dio nombre a la constelación Felis (el Gato en latín), situada en los cielos del hemisferio austral. En el 1801 apareció la constelación del Gato por primera vez en un atlas estelar, el de J.E. Bode, y también Angelo Secchi hizo lo propio en 1878, pero luego nadie más volvió a mencionarla, hasta que fue eliminada por la Asamblea General de Astrónomos de 1922, como decía antes, la que marca la Astronomía actual, junto con otras 26 constelaciones. Felis contenía estrellas de otras constelaciones: Pyxis (Brújula), Hydra (Hidra) y Antlia (Máquina Hidráulica o Bomba de Aire).

Sin embargo, aunque no existan constelaciones de gatos, existen objetos gatunos.

La Nebulosa NGC 6334, o nebulosa Garra de Gato, - abajo - llamada así, porque se nota perfectamente la forma de la pata y manos de un gato, con sus almohadillas. Es una nebulosa de emisión a 5.500 años luz de nosotros, en la constelación del Escorpio.
.

.
El otro objeto es la nebulosa planetaria NGC6543, Ojo de Gato, - abajo - en la constelación del Dragón, a 3.300 años luz de la Tierra.

.


Pero al gato astronómico que más cariño le tengo es al gato Félix, en realidad, Felisa, que manía la de los franceses de cambiarle el género, porque era una gata.


Emulando a la perrita Laika, Félix fue lanzada al espacio a bordo de la nave Verónique 47, desde una base situada en Argelia. Cuando la cápsula se encontraba a 130 millas de altitud, se separó del cohete y se dispuso a tomar tierra mediante paracaídas. En todo momento, una serie de electrodos en el cerebro de la gata transmitían sus impulsos neurológicos a la base, hasta que pudo aterrizar sana y salva . No como Laika, que murióa axfisiada y de stress. La prensa británica del momento llamó al héroe "Astrocat" (Astrogato). Meses después, los franceses volvieron a lanzar a otro gato al espacio, en esta ocasión con menos suerte para el minino, pues no volvió para contarlo.
Así, que no habrá constelaciones de gato, pero si tienen también su rinconcito en el espacio y en la historia de la humanidad. Si no fuera por ellos: perros, gatos, monos, y demás bichitos, hoy no tendríamos ni canal satélite digital, ni meteosat ni estación espacial por poner algunos ejemplos. Y mucho menos, haber llegado a la Luna.

Las fotos, son del Hubble. Y el sello de las Islas Comores.

1 comentario:

Satie dijo...

Ay, la perrita Laika, me acuerdo de lo mucho que habéis hablado de ella en el programa. Los gatos me gustan pero mejor un poco lejos.