02 marzo, 2008

Cuando tenías que estar, no estabas.

Recuerdan que recibía correos de un hermano católico – eso entendía yo – referentes al grave pecado de la homosexualidad... bueno, pues dejó de escribir – y de molestar -, supongo que por el aburrimiento y el no poder conseguir mi redención – a su manera - ni que yo me convirtiera en un homófobo como él.
Pero hoy, vuelve a la palestra, y se quita la careta. Hoy no escribe sirviendo ni a Dios ni a Iglesia; hoy me escribió sirviendo a quién me imagino y que no pongo aquí porque no tengo pruebas.
Me escribe un correo acusando al PSOE y al Presidente Zapatero de haber pactado con el gobierno de Marruecos y con ETA el atentado del once de marzo de 2004, para desbancar a José María Aznar del Gobierno de España. Este hombre debería saber que hacer una acusación tan grave como ésta, primero es un delito – supongo que tendrá las pruebas y que iniciará un proceso judicial, porque si no, se lo podrían ocasionar a él- y segundo, mentir, levantar falso testimonio y difundir la mentira, va contra los mandamientos de la Ley de Dios. En fin, él sabrá lo que hace. No va a tener contestación por mi parte a través del correo electrónico. No se la merece.
Sin embargo, como no puedo consentir tales afirmaciones, el post que voy a escribir, va dedicado al terrorismo.
Este hombre a mi no me conoce, aunque se dedique a controlar cuando estoy en la radio o no. Pero si me conociera, sabría que he sido muchos años portavoz de Movimiento contra la Intolerancia en las concentraciones que se hacían contra ETA en Jerez, durante las legislaturas de Aznar. Cuando ETA mataba, nosotros salíamos a la calle y nos concentrábamos en la Plaza del Arenal al día siguiente a las ocho de la tarde. Así, muchas veces, porque cuando Aznar gobernaba, ETA mataba un día sí, y el otro también, lastimosamente.
La Federación Estatal de Municipios siempre convocaba una concentración frente a los Ayuntamientos a las doce de la mañana. Pero esa hora era difícil para la ciudadanía en general, pues se estaba trabajando. Por eso, la hacíamos a las ocho de la tarde.
Por lo tanto, no tolero que se acuse al PSOE de falta de sensibilidad con las víctimas, porque hemos estado cuando había que estar. Además, de que yo en aquella época, no era militante socialista, aunque sí simpatizante.
Por desgracia, he ido a muchas, muchas concentraciones. Sé perfectamente que colectivos y que personas de Jerez iban como muestra de apoyo y solidaridad a las víctimas. Eché de menos a mi Iglesia, que institucionalmente nunca estuvo presente. Ni el obispo, ni sacerdotes, ni hermandades, nadie. Una vergüenza. Sólo iba un cura a título personal, y fieles de comunidades y parroquias de manera individual. Pero la Iglesia, como colectivo, nunca.
Dependiendo del muerto la concentración era más grande o menos. Ya, de tantas, podía hasta calcular la asistencia.
Si moría un guardia civil o un policía, no iba ni el gato. Como si el riesgo fuera inherente a la profesión. Nos juntábamos veinte o treinta personas, representantes de partidos políticos y de los sindicatos, que ambos nunca fallaron.
Si moría un periodista, un juez, un psicólogo, un funcionario de prisiones, la concentración era más grande, porque acudían del gremio.
Si era un niño, era multitudinaria. Aunque fuera en domingo. Y así todas.

Durante la legislatura de Zapatero, sólo hemos tenido cuatro muertes hasta ahora. Que son grandes tragedias. El dolor no es menor por el número de muertos. Pero hay diferencia como verán entre legislaturas. Aunque hay que estar alertas, porque como dijo Felipe González el viernes en Jerez, matar es lo más fácil del mundo, y en cuanto ETA pueda, mata. Eso lo sabemos todos.

Cuento todo esto porque no voy a permitir ni lecciones de moral ni críticas ni comentarios acerca del terrorismo, las víctimas y el gobierno socialista, de personas que cuando tenían que estar, nunca estuvieron.
El Partido Socialista se ha dejado muchos muertos en el camino. Igual que España entera. Y al Partido Socialista le duele cada muerto como propios. Por eso ha intentado buscar la paz durante estos cuatro años.
Acusar como hizo Rajoy en el último debate a Zapatero de agredir a las víctimas es una sinvergonzería.

Asi, que espero que este señor que se dedica a expandir mentiras e injurias en mi correo, se calle en asuntos de terrorismo, porque cuando tenía que estar, no estuvo.
En la foto, a modo de testimonio de lo que digo, la concentración que hicimos el dos de junio de 2003, por la muerte de dos agentes de policía, Don Bonifacio Martín Hernando, y don Julián Envit Luna, asesinados por ETA en Navarra, mientras trabajaban en el servicio ambulante del DNI. Yo estoy a la izquierda, y en el centro, Pilar Sánchez Muñoz, la Secretaria General de los socialistas jerezanos, que en aquella época no era Alcaldesa de Jerez, ni siquiera concejala.



5 comentarios:

merce dijo...

Alfonso, a personas como la que describes, mejor no hacerles ni caso.
Se retratan con sus descalificaciones.

Alfonso dijo...

De acuerdo contigo, pero hay cosa que no se pueden tolerar, y es que queden ante la opinión pública como defensores de las víctimas, cuando precisamente, en el momento más duro, en el de la muerte, no hicieron nada.

Rukaegos dijo...

En realidad como bien dices son auténticos delincuentes, que aprovechándose del anonimato que la red les permite escupen su veneno sin las consecuencias que sobrevendrían en otro ámbito. O lo que es lo mismo, son no sólo indecentes y mentirosos sino además cobardes.

Un saludo

Alfonso dijo...

Ya, pero es que quien me lo envía no es anónimo, sino que me lo envía con su correo personal. No sé como se atreven a esparcir esas cosas sin pensar en las responsabilidades que puedan acarrear.

Satie dijo...

Lo peor es que no son conscientes de las tonterías que dicen... lo que no sé si tampoco son conscientes del daño que hacen