30 marzo, 2008

Aladino y la mamá maravillosa.


De pequeño, yo tenía un libro azul grande. Eran cuentos de Las mil y una noches, adaptados para los niños. Allí estaban, por primera vez para mí: Aladino y la Lámpara Maravillosa; Ali Ba Bá y los cuarenta ladrones; Simbad el Marino y algunos más.
Me acuerdo de ellos. Los he vuelto a leer y releer a lo largo de mi vida.
De Simbad el Marino me quedo con el susto que me llevé cuando Simbad llegó a una isla y ésta comenzó a moverse, porque no era una isla, sino una ballena.
De Ali Ba Bá me quedé con la manera en que se escondió Alí Ba Bá para entrar en la cueva de los ladrones, metido en una tinaja de aceite.
Y de Aladino me quedé.. bueno, me quedé con cosas, pero lo que importa es con lo que me quedo ahora y que es el motivo de este post.

Una nueva manera de contarnos el cuento de Aladino y la Lámpara Maravillosa. No se lo pierdan, sobre todo, si sois mujeres y tenéis hijos. Lo podéis leer en el blog amigo Mamás solas.

2 comentarios:

Emevé dijo...

Mi madre, no pasa una semana sin que yo reciba una alegría enorme. Un hombre como tú publicitando lo que yo escribo. Honradísima y agradecidísima quedo.
Y también veo que recomiendas mi blog. Gracias, gracias.
A veces una necesita este tipo de caricias en el alma para saber que lo que hace o dice vale la pena.
Un besito.

Anónimo dijo...

Por cierto, no recuerdas unos dibujos animados en los años 70 sobre Simbad y el diablo del mar? (no la cutre serie de dibujos de simbad y el cinturón mágico y el loro, si no otra mucho mejor). ¿Alguien recuerda esta otra serie, que tenía unos dibujos chulísimos y cantidad de creativos?