13 febrero, 2008

Levante.


Aparece de pronto. Cuando ni te acuerdas de él. Te quita la luz. Te nubla la mente. Te marea. Te desorienta. Si se va pronto, le olvidas. Pero si se queda, te va aniquilando. Poco a poco. Te chupa la sangre. Te quita las ganas de comer. Te pone de malhumor. Te roba el silencio. Todo es ruido. No para, no te da descanso. Convierte el paraíso de la provincia de Cádiz en un infierno. Es un vampiro. Es el Levante.

4 comentarios:

Nacho G.Hontoria dijo...

Vaya ricitos que tiene Eolo más monos eh! Es una lástima que el viento del Levante también acerque a las playas de Algeciras las manchas de petróleo que nos han dejado ahí el gobierno gibraltareño y por ende el Gobierno Inglés. También es lamentable ver a unos cuantos indecentes portando cuatro folios en los que pone Nunca Mais y delante de los pobres trabajadores que están limpiando las playas de la mancha negra. No tienen vergüenza.

Rukaegos dijo...

Es curioso como en cada ciudad tenemos nuestros vientos particulares. En Santander es el Sur / Ábrego el que nos vuelve un poco locos: cambios de presión, calor, mar picada con un extraño verde ...

Un saludo

Alfonso dijo...

Yo de verdad, a mí me tiene ya esta semana que no me aguanto, la nariz me sangra, uf, una sequedad en el ambiente... a ver si saca agua ya , y volvemos a ser nosotros mismos :)

MIGUEL ANGEL dijo...

Es verdad, es insoportable, te seca todo y luego te proboca unos dolores de cabeza horribles.
Yo llevo una semana, terrible, sin poder salir de mi casa al patio porque donde yo vivo es en la cima de una colina y ahi si que se nota el viento por dios...
un saludo a todos.