09 enero, 2008

Zapatero malo, Sarkozy bueno.


Algunos se echarán las manos a la cabeza por que voy a criticar al Papa Benito XVI, pero es que, clama al cielo. Si no, piensen conmigo.

Canónigo.
Según la Wikipedia:
El canónigo es el eclesiástico provisto de una
canonjía. Forma parte del cabildo catedralicio o del de una colegiata o iglesia de rango superior y recita el oficio público de la Iglesia. Actualmente, el nombramiento de canónigos corresponde al Vaticano, que suele delegar esa función en cabildos y obispos. En España la provisión de canonjías está regulado por el Concordato vigente. El hábito de los canónigos se compone generalmente de sobrepelliz y muceta, cuyo color varía según la diócesis.
En términos jurídicos, es el asesor del obispo y debe estar graduado en
derecho canónico.


Pues bien, el Papa Benito XVI nombra canónigo – y nada menos, que ‘honorario’ a Sarkozy. Sí, a ese Presidente de la Francia Laica que va con una novia por ahí de paseo después de divorciarse.
¿No es Benito XVI quién hace pocas horas defendió a la familia?¿No es Benito XVI quién está en contra del divorcio?
¿No es Benito XVI y algunos de sus obispos quién da caña a Zapatero por sus leyes sociales ‘en contra’ de la familia?

¿No es Benito XVI y algunos de sus obispos quienes ahora no paran de hablar en contra de la ley del aborto, y cuando gobernaba Aznar, tanto él como cardenal, como el anterior Papa no dijeron ni mú al gobierno español de entonces (PP) para que la cambiaran o la derogaran?
¿No es Zapatero una persona ejemplar para Benito XVI en su familia: casado con una mujer y con hijos, al estilo de la familia que él pretende imponer a todo el mundo, sea católico o no?
Pues no.
Zapatero malo.
Sarkozy bueno.
A Zapatero, a darle caña para que pierda las elecciones y entre otras cosas, a ver si entrando Rajoy, conseguimos que la Religión se de en las escuelas y sea puntuable en las calificaciones.
Zapatero malo.
Sarkozy,
el divorciado, bueno.
Zapatero nos permite que en el IRPF los españoles nos puedan aportar dinero.
Zapatero malo.
Sarkozy bueno.
Zapatero permite que haya profesores de religión en los colegios, sin aprobar oposiciones, y puestos a discreción del obispo que toque. El obispo puede echarlos a la calle si considera que su vida no es acorde con la moral – su moral – cristiano. Es decir, si se divorcian, a la calle.
Zapatero malo.
Sarkozy,
divorciado, bueno.
A Zapatero, le condeno.
A Sarkozy, le hago canónigo. Y de honor.

Y no me vengan ahora a decir que es por tradición. Ni Miterrand, ni Coty ni Pompidou lo quisieron ser.
Sarkozy, divorciado, sí. Y el Papa, óle, lo acepta y lo nombra.
Zapatero, malo.

Sarkozy, bueno.


1 comentario:

Nosotras mismas dijo...

Zapatero, aburrido.
Sarkozy, listo.