22 diciembre, 2007

Psicología para astronautas


Cuando hablamos de Astronaútica, de momento pensamos en los Físicos. Pero la Astronáutica, como la astronomía, implica un montón de ciencias. Por eso me gusta llamarla, 'la madre de todas las ciencias'. La astronomía y la astronaútica nos lleva, por supuesto, a la Física, pero también a las Matemáticas, a la Química, la Biología, la Historia, la Filosofía, la Linguística, etc... y a la Psicología, que es de lo quiero hablar aquí. Porque ha sucedido un hecho que no había pasado antes nunca en la historia de la aventura espacial. La semana pasada murió Rose Tani a los 90 años de edad de un accidente. Esto no nos llamaría la atención, a no ser que supieramos que un hijo suyo - al que había que avisar del fallecimiento - se encontraba orbitando nuestro planeta a más de trescientos kilómetros de altura, en la Estación Espacial Internacional. Esta situación no se había planteado nunca. ¿Había que avisar a su hijo en tales circunstancias? ¿Cómo le podría afectar en un trabajo tan delicado como el que estaba realizando en el exterior de nuestro planeta ? Estar tan lejos, y el no tener un autobús en la puerta para poder ir a estar con sus familiares, no era una opción que podía tener Tani.
Entonces entran en funcionamiento los psicólogos de la NASA. Buscaron los test que hizo Tani hacía tiempo como preparación de la misión que iba a realizar. Ellos ya habían previsto estas situaciones, y en los test vieron que Tani, había contestado que prefería que le dieran las 'malas noticias' a que se la ocultaran. Así que el control de la Misión, se lo comunicó ese mismo día. En las noticias no cuentan como fue la reacción de Tani. Obviamente se entristecería. Puede que hiciera un ritual de funeral, que para eso es humano. O puede que no. Pero no me digan que no es curiosa esta noticia, como los psicólogos tenían previsto este posible incidente y como tenían un protocolo a seguir.

1 comentario:

Satie dijo...

Te fascinaría saber las cosas tan retorcidas que se nos ocurren a los psicólogos, ja, ja...