24 diciembre, 2007

Feliz Navidad




Yo te felicito la Navidad en la que creo.



El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en tierra de sombras, una luz resplandeció.




Creo en una Navidad impregnada del pueblo. Llena de ciudadanía, llena de personas. Una Navidad Humana. Una Navidad nuestra en la que todos estamos reflejados, y no es si no, el espejo de la Humanidad entera.


Te invito a pensar quién eres tú en este Belén viviente que te voy a plantear.



Veo muchas personas en San José. Un hombre que supo decir sí a Dios, a pesar de todo lo que se le venían encima. Tuvo que tragar con un matrimonio extraño, donde su mujer iba a tener un hijo que no es suyo. ¿Cúantos San Josés hay hoy verdad? Hombres que deciden amar a mujeres, que por circunstancias distintas, tuvieron un hijo o hijos. Hombres, que deciden ser padres de hijos no engendrados, pero que lo son tan buenos como el que más.Hombres, que incluso, casados con otros hombres, deciden cuidar los hijos que parejas consideradas por la sociedad como ‘normales’ abandonaron. Hombres que deciden volcar su amor en la educación de hijos sin amor. O mujeres, las mujeres también podrían hacer de San José.



María, ¡Cuántas Marías en nuestras vida! La primera, nuestra madre. La que nos llevó en su vientre. La que decidió no abortar, y parirnos. Las que nos crió y la que nos amó hasta el fin. Y que cuando se van al cielo, desde allí, estoy seguro que siguen amándonos.¡Qué María! ¡Que sabia elección la de Dios al elegirla a Ella! Que a pesar se humildad y su miedo – tan humana – supo decir ¡Sí! Y gritar en el Israel de hace dos mil años – machistas como nunca - ¡Proclama mi alma la Grandeza del Señor y se alegra mi Espíritu en Dios mi Salvador! Le dice ¡Sí! Y grita que ese Señor ensalza a los humildes y derrota a los poderosos!Cuántas Marías muertas por decir eso en El Salvador, Guatemala, Nicaragua... la América hiriente, en la Africa sufriente bajo el yugo de los talibanes del islam, ... Cuántas Marías. Ves como esta viva... no tienes que encontrarla en ningún santuario llena de oro ni coronas que le partirían el cuello... la encuentras viva en la calle ... María no se aparece, María vive.



El buey. El asno. O el perro, el gato. Los animales. Amando a Dios desde el principio. Desde que nace. Dándoles calor. Y dando amor. Como se lo dieron al Niño, como se lo dio el lobo de Gubbio al hermano Francisco. Como el perro que le de la compañía a su amo, que no tiene ningún humano que lo ame. Por eso, en esta Navidad, en este Belén, piensa que maltratar un animal es ir contra Dios y contra la Humanidad entera. Te deseo que ames los animales, que no participes de las corridas de toros, que no permitas que peguen o abandonen a ningún animal en tu presencia, que Dios está en ellos...



Los reyes. Gaspar, Melchor o Baltasar. Tú, si quieres, puedes mirar las estrellas. Yo lo hago desde pequeño. Amé mucho las estrellas como para temer a la noche, puso un astrónomo en su epitafio. Mira las estrellas. Admira el Universo. Te hará bueno, y podrás entender como llegar a los sitios, como los Magos, llegaron a donde nació Jesús. Oro, incienso y mirra. Oro para el Rey, incienso para el Dios y mirra para el que va morir en la Cruz. ¿Qué le regalarías tú a Jesús? ¿Algo que ‘vale más de 60 euros’? Este año regala cosas a las personas que amas, pero no olvides, que las cosas más valiosas, son las que no se pueden comprar.



Pastores. Cuánto pueblo metido en sus asuntos. Hasta que les llega la luz y conocen la Buena Noticia.


En aquella región había unos pastores que pasaban la noche en el campo, vigilando por turno sus rebaños. Un ángel del Señor se les apareció y la gloria de Dios los envolvió con su luz y se llenaron de temor. El ángel les dijo: "No teman. Les traigo una buena noticia, que causará gran alegría a todo el pueblo: hoy les ha nacido, en la ciudad de David, un salvador, que es el Mesías, el Señor. Esto les servirá de señal: encontrarán al niño envuelto en pañales y recostado en un pesebre". De pronto se le unió al ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: "¡Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad!"




Todos somos pastores, que nos impresionamos con la Luz. Pero andemos con ojo avizor. ¿No te diste cuenta de cuántas luces nos encendieron en las calles para deslumbranos? No es esa la luz. La Luz es otra. La luz no está en la calle. La luz está dentro de tu corazón, y en el templo. Ve ahí allí y te sientas. Mira el templo. Escruta cada rincón, que casa losa tiene su significado. Esa es la Casa del Señor y allí está presente. De miles de maneras, aunque el misterio más grande es la presencia de ese niño en pan y en vino. No vayas a adorar Dioses extraños con luces de colores. Te mienten, el Salvador no está allí.




Herodes, los sumos sacerdotes. Tenían la palabra de Dios, la interpretaban. Eran sus dueños. Es curioso. Vivían en palacios. Pero Dios, que puede hacerlo todo, decidió nacer en un portal, en un establo. Por eso no te fíes de los que viven en los palacios. Ni de los sacerdotes u obispos que viven en palacios. Es sospechoso.




Fíjate en el otro sacerdote. En que vive en su casa, con los problemas de cada día. En el sacerdote que es carne del mismo pueblo, que vive con sus alegrías y sufre con sus penas, porque es parte de él, y no lo ve desde la lejanía de un balcón en las alturas.Ese sacerdote que se parte la cara día a día. Que sabe acompañar a los enfermos, no por caridad, sino por solidaridad y humanidad. El sacerdote que lleva la palabra de Dios todos los días a todos los sitios que puede. El sacerdote que cuando llega la noche, se acuesta sólo en su cama, sin sirvientes, sin criados. Que siente que el mundo es más poderoso que él, y que sus manos no tienen fuerzas y están débiles. El sacerdote que cuando quiere actuar, la misma Iglesia no le deja. El sacerdote que no tiene nombre, no tiene títulos, pero es grande a los ojos de Dios. Y que cada día encontrará un motivo para recargar de baterías su vocación. Ese sacerdote que decidió no enamorarse y dar la vida - su vida entera - por ti.




Y los que no fueron al portal. Porque no se enteraron. Porque no quisieron. Porque no Le reconocieron. ¡Cuántas personas no tienen Fe! ¡Cuántos hermanos nuestros, hijos de la Iglesia, se quedaron en el camino! ¡A cuántos le da nuestra jerarquía un portazo en la cara y los abandona a la suerte de los que viven sin tener una Madre y Maestra!A ellos, mis mejores deseos, porque les echo de menos. Nuestros jefes gritan mucho, a veces son malos, nos matratan y otras veces son un cacho pan, pero en casa, hay mucha gente que les ama.




Luego están los que no pudieron ir ver al Niño porque les habían matado. A Oscar Romero. A Ignacio Ellacuría. A todos los beatificados este año como mártires de la Fe. A todos los que no beatificaron. A los que murieron sin conocer a Jesús. A los me murieron maldiciendo a la Iglesia. A los que mueren en las guerras. A los que mueren con una bala cobarde y asesina de ETA.



Como ves, un Belen viviente, en el que estamos todos y todas. No te digo que en qué papel te gustaría participar, porque ya participas. Quieras o no. Juntos estamos montado en este barco que se llama Mundo. Juntos podemos llevarlos a buen puerto o hacerlo naufragar.No hay Navidad sin reflexión. Si no reflexionas, no hay Navidad, sólo fiesta.Los cristianos estamos de fiesta, porque reflexionamos y sabemos que hoy nace un Dios que cada año nos da una oportunidad.Esa es la Navidad en la que yo creo. En la que yo, tú, todos estamos implicados. Implicados en una sociedad transformadora que lucha por la justicia y por el Reino de Dios y en el que cabemos todos y todas..



Esa es la Navidad que te felicito y que quiero que te llegue.



Feliz Navidad, ahora sí.

2 comentarios:

El Peregrino Ruso dijo...

Genial post, es verdad todos formamos parte de ese belen y mientras uno lo va leyendo se va sintiendo identificado. Me ha encantado

Agata dijo...

Yo también te deseo así feliz navidad.Bonito post y muy sincero.A mí en el Belén me pones de lo que quieras.Ningún papel protagonista.Me pones de alguien que pase desapercibido pero que sepa escuchar a los demás y que pueda ayudar en lo que haga falta...Si te sirvo así...Un beso.