10 noviembre, 2007

Las canciones de mi vida - Qué será - José Feliciano

A los hombres nos pasa como a las mujeres. Ellan hablan de los partos, nosotros de la mili. Son temas recurrentes, porque en el fondo, son situaciones que nos marcan. No comparables claro está, pero sí que marcan.
Pero al grano, de lo que es el motivo de este post sobre las canciones de mi vida.
Tenía yo 18 años, era cabo primero de artillería y hacía el servicio militar en el Regimiento de Artillería Antiaérea nº 74, en el Cuartel Nuestra Señora de la Cabeza, en Jerez. (Pongo todos los datos para que la araña de google me encuentre jeje). Ibamos de maniobras, y en aquella ocasión me tocó ir a Mazagón, Huelva. Era el año 1984, y tenía que ser por unas fechas cercanas al verano. Lo recuerdo, por el verde de las fotos que aún conservo, y porque una tarde fui andando al camping de Mazagón y había gente.
La verdad que las playas de Huelva son espectaculares, y el sitio donde estábamos acampados, lo era más aún, junto al Coto de Doñana. Estuve muchos días allí, dos, tres semanas lo menos. Compartía mi tienda con otro cabo primero. José Luis González Rivas, era de Leganés, Madrid, buen amigo, nos llevábamos estupendamente. La verdad que pocas veces me he llevado mal con alguien. Buen chico. Recuerdo que cogimos una especie de gripe, y el fué al pueblo y me trajo bebidas de limón, porque tenía fiebre y mucha sed. Me cuidaba y eso se agradece. Ya ven. Han pasado 23 años y no lo olvido.
Estaban también mis otros compañeros: Antonio Pareja Ojeda, de Jerez, que nos confundían mucho. Nos parecíamos físicamente, entramos a la vez en la mili, y fuimos ascendidos a cabos primeros a la vez. Eramos como mellizos :). Carlos Garrido Priego, otro gran amigo, catalán, de Badalona, ahora le he escrito pues encontré su dirección por internet. Espero que haya suerte y lea esto. Otro chico, Antonio Velasco, creo que era, de Sant Boi de Llobregat. El Guti, de Burgos. Mi buen compañero vasco, José Villaverde Dosil, de Pasaia en Guipúzcoa, que me dijo: Alfonso, estudia informática que es el futuro. Le hice caso, y no se equivocó. Utrilla Quesada, un chico pequeñajo muy simpático, de Jaén, que trabaja de Feria en Feria, y era nuestro conductor. Recuerdo a los que estábamos juntos siempre. Pero fueron muchos a los que conocí, y que durante dos años estuvimos compartiéndolo todo.
El tiempo ha pasado. 23 años. Hay veces que sueño que sigo en la mili. Hay muchas veces que los recuerdo. Como en la explosión de los terroristas en Leganés. O cuando ocurren cosas por sus sitios de nacimiento.
La vida nos unió y luego nos separó. Pero todavía hoy, sueño, por qué no, en volverlos a encontrar, y recordar, porque ya uno se da cuenta de que ha vivido lo suficiente, como para recuperar los viejos recuerdos para que no se pierdan.
A la vuelta de aquellas maniobras, veniamos los cabos primeros cantando. Nos quedaba poco para licenciarnos y separarnos para siempre. Como eramos de sitios distintos, de realidades distintas, aprendimos canciones de cada uno. Yo me aprendí en catalán: Paraules de amor, también me aprendí, Maitechu mía. Ellos aprendieron a cantar sevillanas - las del amigo que se va - que yo le enseñé el compás. Cantabamos sabiendo que aquello era fugaz. José Luis González Rivas me dijo una vez que no olvido - yo soy una estrella fugaz en tu vida - . Y era verdad. Nos pregúntabamos entonces que sería de nuestras vidas. Que nos esperába a nosotros, jovencitos de 18 y 20 años de la España de 1984. Lo pensábamos mientras cantábamos juntos, esto que os pongo aquí, esta canción de mi vida. Qué será, de José Feliciano.

1 comentario:

Agata dijo...

Alfonso y ahora que ya sabemos lo que somos nos preguntamos cómo estaremos de aquí a 23 años.Siempre habrá una canción como "Qué será" en nuestras vidas...Un beso y no te lo he dicho,feliz domingo.