18 noviembre, 2007

Historia de Jerez



El viernes pasado, día 16 de noviembre de 2007, me fui por la tarde a uno de los sitios con más historia de Jerez, a la plaza del Mercado. Tiene aquello encanto, te da la sensación de que, como decía Antonio Gala, las piedras hablaran. Cuántos jerezanos y jerezanas de otros años, han dejado con sus huellas la vida allí.
En esa plaza, está el Museo Arqueológico de Jerez, y la Sala Julián de la Cuadra, donde se dio una conferencia de título: ‘Intervención arqueológica preventiva en Calle Castellanos y Plaza del Carmen. Del calcolítico hasta nuestros días’, como bien anuncié en este blog. Lo dio María del Carmen Reimóndez Becerra, cuyo currículum también venía descrito en la nota de prensa que me pasó el Ayuntamiento.
Lo pasé bien, sobre todo, porque aprendí. Uno, cuyo tiempo es muy valioso, aprecia que después de una conferencia, uno haya aprendido.
La charla constó de la explicación de lo que hace una arqueóloga en una obra antes de que esta se lleve a cabo. Investiga que hubo allí, por si hubiera algo interesante que estudiar y conservar.
Me sorprendió que en esa zona de Jerez, puro centro, en la zona de la Basílica del Carmen, encontrarán restos de huesos de personas que vivieron en estas tierras, durante el Calcolítico, - la edad de cobre – hace unos cinco mil años, que ya son años. Luego, se ven los edificios que se construyeron allí, y como se fueron transformando a través de los siglos, con la recuperación de una yesería y de una arquería que se desmontó y luego se volvió a colocar para conservarla, ya que el inmueble que se va a construir , preservará estas cosas.
Esta conferencia, organizada por los Amigos del Museo, intenta, y creo que lo hace bien, de que la ciudadanía nos concienciemos de la importancia de conservar y proteger nuestro patrimonio. Porque no es otra cosa que nuestra historia. Saber lo que fuimos, para entender el presente y encarar el futuro.Lo que es una pena es que se llene un estadio de fútbol o una plaza de toros, y aquí vayamos poquita gente. Es una pena, sí. Pero creo, que por eso, los pocos y pocas que vamos a estos actos, tenemos que ser constantes y difundirlo, para que la cultura en Jerez ocupe el lugar que se merece.

No hay comentarios: