28 noviembre, 2007

De locos


Sí, es de locos. Una mudanza no se acaba nunca. Ya no es el subir y bajar cosas que parece que nunca acaban y te dejan exhausto. Es el no saber dónde está cada cosa. Lo mío creo que es patológico. Siempre necesito lo que no tengo a mano. Pero lo peor no es eso. Porque si necesito el cepillo de dientes o la crema de los zapatos, pues vale. ¿Pero cuándo me apetece leerme otra vez el libro aquél que no sé por qué me acordé hoy y está en la última caja? Hasta que no revuelvo todo, no paro. Pa matarme.

1 comentario:

Agata dijo...

Vaya,vaya.Espero que termine pronto.Si necesitas ayuda,ya sabes,aquí hay una voluntaria.