26 octubre, 2007

Santo es el Señor



Siempre entendí la santidad como las virtudes cristianas que tienen determinas personas, que nos sirven de modelo de vida, y que después de muertas, gozan de la presencia de Dios.
Dentro de pocos días, va a haber un acto en Roma para beatificar muchos mártires de la Fe Católica. La verdad que no lo veo muy claro, porque viendo como se está organizando la cosa, parece más un acto político que de Fe. Y no es que ponga en duda la santidad de los elegidos como mártires, pero creo que es un agravio comparativo con cada víctima de la Guerra, ya fuera de un bando u otro. Unos murieron por Dios, otros por sus ideas. Pero todos son hijos del mismo Dios, le reconozcan o no. Y Dios, que es todo misericordia, está al lado de cada hijo. No deja a nadie.
El tema de la Santidad no se ha llevado muy bien, a mi opinión, desde el papado de Juan Pablo II. Creo que se ha pecado de ligereza. Yo, y pongo un ejemplo muy claro, no puedo entender como José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, haya podido ser santo – y a qué velocidad - y, Oscar Romero, - San Romero de América – que murió, mientras celebraba la Eucaristía por un tiro de un francotirador, esté en turno de espera. No se puede entender, y eso, resta credibilidad, no a la Iglesia, pero sí a los responsables de ella, encargados de estos procesos. Se utiliza la ligereza, no se reflexiona. Otro ejemplo. En la misma muerte de Juan Pablo II, la masa, enfervorizada, gritaba ¡Santo Súbito! No nos podemos dejar llevar las emociones. Para ser santo, hay que llevar una vida modelo. En el caso del anterior Papa, habría que estudiar aquél acto de cuando le dió la comunión a Pinochet, cuando riñó en público a Ernesto Cardenal, bajo su mandato sucedieron los hechos del cura argentino condenado ahora, por colaborar con la dictadura Argentina, también se dieron muchos actos de pederastia, que a mi entender, Juan Pablo II no combatió como debiera... no se puede hacer santos a la ligera.
El mismo pueblo, hace santos populares. San Romero de América lo es. Fray Leopoldo de Alpandeire, que no es ni Beato, a mi entender, también lo es. Entonces ¿por qué unos sí y otros no?
Los responsables de la Iglesia nos lo tienen que explicar a los fieles minuciosamente. No hacernos comulgar con ruedas de molino.
Además, este acto de los mártires de la guerra, lleva mucho tufillo político. Va a ir el Ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, en representación del Gobierno Español. Qué mas quisiera algunos monseñores que no hubiera ido nadie en representación del Gobierno de España, para acusarlos de laicistas y de ir en contra de la Iglesia Católica. Les ha salido mal el juego.
Estos obispos, no todos, 'estos' , que ya sabemos que son los de siempre, están utilizando este tema para hacer política a favor del Partido Popular. Olvidan, que los españoles católicos votamos lo que queremos, y que muchos no votamos – ni en sueños – al Partido Popular. Quisieran convencer a la gente de que el PSOE quiere romper el concordato con la Santa Sede, para poder presentarse a la sociedad como víctimas. Y tampoco les sale la jugada. La Vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega, ha dejado claro, que no se revisará. Lo que ellos no saben, es que habemos muchos católicos, que no somos del PP, que no queremos la manera de vivir que tienen ellos, que queremos curas de pueblo, de barrio, comprometidos con Jesús de Nazaret, que estamos hartos de palacios, de insultos a través de la COPE, y que queremos una Iglesia comprometida con la realidad de hoy. Pero no se dan cuenta. La gente le hace apostasía, cada vez creen menos, y a los que estamos, nos pasan el rodillo ultraconsevador. Pues no. Ojalá – y lo pensamos muchos cristianos- nuestros responsables de la Iglesia, se dediquen a lo que tienen que hacer. Ojalá se rompieran los concordatos e historias raras, que los curas estén en las parroquias haciendo su trabajo y no dando clase en colegios cobrando del dinero de todos y de todas. Ojalá entendieran la Iglesia como lo que debe ser. No como ellos la entiende. Porque Jesús, no pactó ni firmó concordatos con nadie del imperio romano y menos del mundo judío. Firmó el concordato con los pobres y los necesitados. Y eso, es lo que tienen que hacer los responsables de la Iglesia en España, si quieren ser buenos Testigos de Jesús.

3 comentarios:

El peregrino ruso dijo...

Hermano hacer a una persona santa o beato cuesta su dinero, son las tasas vaticanas. Es asi la cosa. el problema es cuando hay tantos santos de tantos pueblos que nadie se acuerda. A San Romero no lo hacen santo como me dijo el uno conocido en vativano por cuestiones politicas, porque milagros hay. En definitiva y desgraciadamente para ser santo depende de la politica y del dinero que haya. Preguntate esto ¿por que hay tanto santos fundadores de congregaciones, ordenes etc.. y no de curas diocesanos, o sea del clero simple y llano? No se pone dinero

Alfonso dijo...

Una vez fui a Misa en Jerez, y el cura dijo una cosa que no se me ha olvidado, fue en la parroquia de San Rafael:dijo: todo el mundo reza a los santos, pero yo primeor rezo a mi madre, que está en el cielo y será la que más me ayude.
Cuántos santos si estar en los altares hay en los cielos :)

Agata dijo...

De eso estoy segura,Alfonso.