16 octubre, 2007

Lectura de la Misa del Domingo 21 de octubre de 2007. 29ª Semana del Tiempo Ordinario. Ciclo C.



PRIMERA LECTURA


Lectura del libro del Éxodo 17, 8-13


En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín. Moisés dijo a Josué: - «Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mafiana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón maravilloso de Dios en la mano.» Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; mientras Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte. Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel; mientras la tenía baja, vencía Amalec. Y, como le pesaban las manos, sus compañeros cogieron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así sostuvo en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su tropa, a filo de espada.


Salmo responsorial Sal 120, 1-2. 3-4. 5-6. 7-8


R El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.


Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. R. No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme; no duerme ni reposa el guardián de Israel. R. El Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha; de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche. R. El Señor te guarda de todo mal, é él guarda tu alma; el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre. R.


SEGUNDA LECTURA


Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 3, 14-4,2


Querido hermano: Permanece en lo que has aprendido y se te ha confiado, sabiendo de quién lo aprendiste y que desde niño conoces la sagrada Escritura; ella puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación. Toda Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar, para reprender, para corregir, para educar en la virtud; así el hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena. Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.


Lectura del santo Evangelio según san Lucas 18, 1-8


En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: - «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle: "Hazme justicia frente a mi adversario." Por algún tiempo se negó, pero después se dijo: "Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara." » Y el Señor añadió: - «Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?»



La lectura de este domingo nos invita a perseverar en la oración, a no desfallecer. A seguirla, a vivirla día a día, aunque las cosas no vayan bien.
Yo veo hoy un error en mucha gente, y lamentablemente, incluso desde algún sector de nuestra Iglesia se está fomentando. Es la falsa idea del que yo llamo Dios banquero. Tú me pides, yo te doy. Yo no creo en ese Dios. Y no creo, sencillamente, porque no puede ser de otra manera. Dios no da. Y pedir a Dios esto o lo otro es un riesgo. Un gran riesgo, que hace que mucha gente pierda la Fe.
Porque si le pedimos a Dios, y Dios no da, entonces no entendemos las cosas que ocurren. ¿Cómo le pedí a Dios que mi madre no muriera y la dejó morir? ¿Cómo le pido a Dios por los míos y enciman están en la desgracia más absoluta? Y así infinidad de peticiones y acciones encaminadas a que Dios nos dé. Saldré en esta procesión si Dios me da esto. Haré tal promesa si Dios me da lo otro.
No, no creo yo en ese Dios. Ese Dios es tan falso como los astrólogos o los echadores de cartas.
Entender la esencia de Dios es difícil, muy difícil, hay que ser un privilegiado. Por eso, Dios, hizo la manera de que le entendieramos mejor. Y fue hacerse hombre, persona. Se hizo humano en Jesucristo. Que es Dios. Jesús nos enseñó a orar con el padrenuestro. Y nos dió su ejemplo de que pedir a Dios, no es entendible. Él mismo en el Huerto de los Olivos pidió al Padre que apartara de Él el cáliz que debía tomar, pero aceptó su voluntad.
Y eso es lo que debemos hacer, pienso, dejar de ser unos pedigueños. Pasar a la acción. Menos pedir, y más dar. Y orar para que podamos dar bien. Perserverar en una oración inteligente. En una oración que nos haga crecer. Y no en la otra, en la oración del libre cambio, porque si no, nuestra Fe se va a los suelos, y no es extraño que Jesús se pregunte cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?»


Nota: he recibido correos de personas pidiéndome consejos. Yo sólo soy un pobre católico de a pie, que se prepara su Misa dominical, sus lecturas y hace su personal reflexión, que a veces puede estar equivocada. Quién quiera una visión adecuada debe buscar a su párroco, al sacerdote de su parroquia y dirigirse a él, ya que ellos son ellos los únicos que tienen el ministerio sagrado, y como pastores de nuestra Iglesia Católica, el don de proclamar la Palabra de Dios.

3 comentarios:

Agata dijo...

¿Todavía te siguen pidiendo consejos?Te nombro "consejero de todo un poco".Pongo mi mano en el fuego en que lo harías muy bien.

Alfonso dijo...

jjj pues sí, me piden consejos, incluso me planteo el meterme a cura jeje, sobre todo por ver que pruebas hacen para saber si soy gay o no, bueno esto es una broma irónica que no deja de tener tranfondo.... no quiero ir de predicador porque ni lo soy ni debo y seguro que me equivoque muchas veces... así que para eso están los curas :)

Agata dijo...

Eso,para eso están los curas.Yo prefiero tenerte por aquí si no te importa.