06 octubre, 2007

Educación para la ciudadanía - debate con el Foro de Laicos de Asidonia

He de reconocer que el Foro de Laicos de Asidonia me está haciendo sudar reflexionando y pensando sobre la asignatura Educación para la Ciudadanía. Pero es bueno, señal de que estamos vivos y de que cabalgamos como Don Quijote.
Este artículo es una de mis respuestas a la acusación por parte de algunas personas de imposición de moral por parte del Estado en la EpC.
La EpC no impone ni creencias ni moral. Y en todo caso, no es la asignatura, es el profesor que la imparte quien tiene la última palabra al igual que la tiene en la Historia, la Física o la Lengua.

En la EpC no se habla de valores morales. Se habla de valores cívicos que emanan de nuestra Constitución; es deber del Estado educar e informar a toda la ciudadanía que cuáles son dichos valores.

Estos artículos de la Constitución Española de 1978 y del Estatuto de Autonomía andaluz, pueden servir como ejemplo. Y atención, son valores cívicos, no morales.
Constitución Española.

Art. 10. La dignidad de la persona, los derechos inviolables que le son inherentes, el libre desarrollo de la personalidad, el respeto a la ley y a los derechos de los demás son fundamento del orden político y de la paz social.

Art. 14. Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Artículo 27

1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza.
La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

Artículo 32

El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica.

Artículo 39

1. Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.
2. Los poderes públicos aseguran asimismo, la protección integral de los hijos, iguales éstos ante la ley con independencia de su filiacion, y de las madres, cualquiera que sea su estado civil. La ley posibilitará la investigación de la paternidad.
Los padres deben prestar asistencia de todo orden a los hijos habidos dentro o fuera del matrimonio, durante su minoría de edad y en los demás casos en los que legalmente proceda.

Artículos referidos en el Estatuto de Autonomía para Andalucía.

Artículo 14. Prohibición de discriminación

Se prohíbe toda discriminación en el ejercicio de los derechos, el cumplimiento de los deberes y la prestación de los servicios contemplados en este Título, particularmente la ejercida por razón de sexo, orígenes étnicos o sociales, lengua, cultura, religión, ideología, características genéticas, nacimiento, patrimonio, discapacidad, edad, orientación sexual o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. La prohibición de discriminación no impedirá acciones positivas en beneficio de sectores, grupos o personas desfavorecidas.

Artículo 15. Igualdad de género

Se garantiza la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los ámbitos.

Artículo 16. Protección contra la violencia de género

Las mujeres tienen derecho a una protección integral contra la violencia de género, que incluirá medidas preventivas, medidas asistenciales y ayudas públicas.

Artículo 17. Protección de la familia

1. Se garantiza la protección social, jurídica y económica de la familia. La ley regulará el acceso a las ayudas públicas para atender a las situaciones de las diversas modalidades de familia existentes según la legislación civil.

2. Todas las parejas no casadas tienen el derecho a inscribir en un registro público sus opciones de convivencia. En el ámbito de competencias de la Comunidad Autónoma, las parejas no casadas inscritas en el registro gozarán de los mismos derechos que las parejas casadas.

Artículo 18. Menores

1. Las personas menores de edad tienen derecho a recibir de los poderes públicos de Andalucía la protección y la atención integral necesarias para el desarrollo de su personalidad y para su bienestar en el ámbito familiar, escolar y social, así como a percibir las prestaciones sociales que establezcan las leyes.

2. El beneficio de las personas menores de edad primará en la interpretación y aplicación de la legislación dirigida a éstos.

Artículo 19. Mayores

Las personas mayores tienen derecho a recibir de los poderes públicos de Andalucía una protección y una atención integral para la promoción de su autonomía personal y del envejecimiento activo, que les permita una vida digna e independiente y su bienestar social e individual, así como a acceder a una atención gerontológica adecuada, en el ámbito sanitario, social y asistencial, y a percibir prestaciones en los términos que establezcan las leyes.

Artículo 20. Testamento vital y dignidad ante el proceso de la muerte

1. Se reconoce el derecho a declarar la voluntad vital anticipada que deberá respetarse, en los términos que establezca la ley.
2. Todas las personas tienen derecho a recibir un adecuado tratamiento del dolor y cuidados paliativos integrales y a la plena dignidad en el proceso de su muerte.

Artículo 21. Educación

1. Se garantiza, mediante un sistema educativo público, el derecho constitucional de todos a una educación permanente y de carácter compensatorio.

2. Los poderes públicos de la Comunidad Autónoma de Andalucía garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones. La enseñanza pública, conforme al carácter aconfesional del Estado, será laica.

Los poderes públicos de la Comunidad tendrán en cuenta las creencias religiosas de la confesión católica y de las restantes confesiones existentes en la sociedad andaluza.

3. Todos tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a los centros educativos sostenidos con fondos públicos. A tal fin se establecerán los correspondientes criterios de admisión, al objeto de garantizarla en condiciones de igualdad y no discriminación.

4. Se garantiza la gratuidad de la enseñanza en los niveles obligatorios y, en los términos que establezca la ley, en la educación infantil. Todos tienen el derecho a acceder, en condiciones de igualdad, al sistema público de ayudas y becas al estudio en los niveles no gratuitos.

5. Se garantiza la gratuidad de los libros de texto en la enseñanza obligatoria en los centros sostenidos con fondos públicos. La ley podrá hacer extensivo este derecho a otros niveles educativos.

6. Todos tienen derecho a acceder a la formación profesional y a la educación permanente en los términos que establezca la ley.

7. Las universidades públicas de Andalucía garantizarán, en los términos que establezca la ley, el acceso de todos a las mismas en condiciones de igualdad.

8. Los planes educativos de Andalucía incorporarán los valores de la igualdad entre hombres y mujeres y la diversidad cultural en todos los ámbitos de la vida política y social. El sistema educativo andaluz fomentará la capacidad emprendedora de los alumnos, el multilingüismo y el uso de las nuevas tecnologías.

9. Se complementará el sistema educativo general con enseñanzas específicas propias de Andalucía.
Las personas con necesidades educativas especiales tendrán derecho a su efectiva integración en el sistema educativo general de acuerdo con lo que dispongan las leyes.

Esta es la Ley por la que nos regimos, y que al igual que nos otorgan derechos por los que muchos ciudadanos y ciudadanas del mundo mueren cada día, también nos obliga a cumplirla. Es la base de la convivencia. Son valores cívicos, que por otra parte, el sentido común nos hace estar de acuerdo.

También los católicos, compartimos estos valores cívicos reflejados en nuestra Constitución.

El Estado debe, por indicación de la misma CE, el Estatuto de Autonomía Andaluz, y las directivas de la UE, hacer llegar esta información a todos los ciudadanos, y en especial, a los que se están educando; por eso es necesaria la EpC.

Para muestra, un botón. Los hijos son hijos de sus padres. Pero no son de su propiedad, porque a pesar de ser niños, son seres humanos individuales. El padre y la madre no pueden hacer de ellos lo que quieran, como es lógico pensar.

Ejemplo 1: Un padre educa a su hija en sus 'valores morales', que pudieran ser: la mujer es un ser distinto del hombre y con distintos derechos, por lo que tú, como mujer te harás cargo de las faenas del hogar.

Ejemplo 2: Una madre que sólo entiende el modelo de familia nuclear le explica a su hijo, que su compañero no vive en una familia normal porque su madre es madre soltera, y que no le aconseja que juegue con él por sus malas influencias.

Ejemplo 3: Un padre, Testigo de Jehová, le niega a su hijo la necesidad de las transfusiones de sangre para salvar vidas y el gran acto que es donar sangre, que le ha sido explicado al niño en la asignatura Educación para la Ciudadanía, por un médico invitado por el profesor.

Como no me podréis negar, estos niños ejemplo, tienen el derecho a recibir una educación en valores cívicos, para que comprendan que lo que sus padres piensan ni es la verdad absoluta ni tiene por ser lo únicamente bueno. Y en estos ejemplos, está claro que es perjudicial para el niño.

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