23 octubre, 2007

Cambio climático.



Desde 1999, mis compañeros y yo hacemos un programa de radio sobre astronomía y ciencias del espacio llamado 'Un punto azul'. Este título está tomado de una obra de Carl Sagan, en el que se refería a nuestro planeta, Tierra, como Un Punto Azul. Por lo pequeño comparado con la inmensidad del Universo – un punto entre miles de millones – y azul, por el agua, un 70 por ciento de su superficie. A los astrónomos aficionados – y a los profesionales – nos encantan los planetas, pero el que más, el nuestro, la Tierra.
Y estudiamos, entre muchas cosas, el Sistema Solar porque nos da pistas de lo que nos pudiera suceder a nosotros: tenemos claros ejemplos en Marte, donde quedan las siluetas de cursos de ríos que una vez pudieron llevar agua, y Venus, donde vemos un efecto invernadero a lo bestia. Huellas de que alguna vez, cambió el clima en ellos.
En la tierra, también tenemos muestras de que nuestro clima cambió. Si no, que se lo pregunten al Hombre de Neardental que le pasó con las glaciaciones y que le pregunten al Homo Sapiens como supo sacar provecho de ellas.
Los científicos no son como Lola Montero que adivinan el futuro. Pero saben analizar el pasado para prever el futuro. No lo hacen a lo loco. Utilizan su método: observan, hacen una inducción sobre lo que observan para entender sus principios, plantean hipótesis, experimentan, demuestran o refutan lo propuesto, y al final crean teorías científicas. Eso lo hacen los cientifícos, que son muchos. Y se pueden llevar años y años discutiendo hasta ponerse de acuerdo, si es que llegan a ponerse. Así, estudiando, la Ciencia avanza. Otros, prefieren no prepararse y preguntarle lo que no saben a su primo.
En nuestro programa hemos explicado ya muchas veces la diferencia entre Clima (conjunto de los valores promedio de las condiciones atmosféricas de una región tomados durante un suficientemente largo periodo de tiempo) y Meteorología, que es la Ciencia, rama de la Física, que estudia los fenómenos que se dan en la atmósfera, conocidos como meteoros: lluvia, arco iris, nieve, granizo, por dar algunos ejemplos. Eso lo saben nuestros oyentes del programa de radio. Otros que prefieren no escucharnos, o no leer revistas como Sience o Nature, o más facilitas como el Muy Interesante, se lo preguntan a su primo.
Así, si uno no se prepara, y habla de lo que no sabe, puede confundir lo que es el cambio climático del que se habla tanto hoy día, con la capacidad de predicción del tiempo en Sevilla. Los que no lo saben, se lo preguntan a su primo. Si hablamos de clima, tenemos que hablar de grandes zonas, como el clima continental del centro de la península, el clima atlántico de Portugal, o el clima Mediterráneo del Levante Español. Pero si hablamos de lo que va a llover en Sevilla, hablamos de Meteorología, no de cambio climático, por mucho que te lo diga, tu primo.

Y es que un meteorólogo sabe que con los datos de la presión atmósferica, de la temperatura, de la humedad, de los frentes que ve ir y venir a través de los satélites artificiales, de las borrascas, de los anticiclones, con todo eso, el meteorólogo podrá determinar si mañana NO lloverá en Sevilla. Porque si ve que mañana la presión atmósferica va a ser de 1020 mb, sabe que NO va a llover y puede garantizar que NO lloverá. Y eso lo hace el meteorólogo que es un físico, sin preguntárselo a su primo. Pero si ve, que la presión atmosférica va a ser de 990 mb, sabe que tiene que decir que PUEDE llover, pero que NO puede asegurar que puede hacerlo, porque sencillamente, la ciencia ahí no llega. Con 990 mb hay condiciones para que llueva pero NO se puede asegurar que lo haga. Se puede prever que NO lloverá, pero no se puede prever que lloverá.
Sin embargo, cuando un científico observa a lo largo del tiempo (años) una gran zona de extensión, la Antártida por ejemplo, ya hablamos de Clima. Y si observa que en el transcurso de los años, la temperatura sube, y el hielo disminuye, con ayuda de las matemáticas, podrá calcular que puede ocurrir en un periódo de tiempo si no se ponen medidas para cambiar esa tendencia.


Yo os doy un consejo, el cambio climático es un tema preocupante, casi de moda, pero que nos interesa. Y tenemos que esforzarnos en tener un poquito de base científica para que entendamos lo que nos explican. Así podremos razonar por nosotros mismos, tomar nuestras propias desiciones, crearnos nuestro propio criterio, sin tener que recurrir a nuestro primo. Porque si hablamos de lo que no sabemos, corremos el riesgo de equivocarnos, meter la pata, hacernos personas no de fiar en el ámbito del saber , y lo que es peor, hacemos el primo.

3 comentarios:

Agata dijo...

Tengo una mezcla de miedo,sorpresa,aturdimiento Y horror de que un político que puede llegar a gobernar mi país se tome a la ligera un asunto que es tan importante.Ellos como políticos deben estar informados más que nosotros para poner fin a ésto o para que los daños sean menores.Haciendo algo a nivel ecológico,con leyes que castigen los vertidos al mar,con incentivos como hacen en otros países por reciclar.Creo que era en Alemania,que tú llevabas los cascos de las botellas o los plásticos a las tiendas y te daban descuentos para comprar.No sé,algo.
Me ha gustado mucho el artículo que has escrito.Un beso.

merce dijo...

Todas las asociaciones ecologistas están que trinan con Rajoy y su primo...Vaya tela. ¿Quién fue el inútil en Génova que le preparó a Rajoy su discurso ese día? Seguramente alguno de los muchos que se lo quieren cargar.

Alfonso dijo...

Otro que tiene que estar que trina, es su primo... porque anda que le ha dado una fama al pobre ...