12 septiembre, 2007

Transexuales


Me gusta ver la serie ‘Aquí no hay quien viva’. Es pamplinosa, pero me distrae y me hace reir. No la emiten ya, pero yo la veo en el Paramount Comedy. Hoy he visto un capítulo que no había visto antes, donde el portero Emilio, se enamora de una mujer transexual, sin saberlo. Aunque el tema da a la risa en la serie en principio (como a muchas personas por desgracia), el mismo capítulo va desgranando lo que que viven, y sufren, estas personas. Buen capítulo por llevar al público a la reflexión como lo ha hecho en mí.

Tengo que reconocer que la entrevista más difícil que he hecho en la radio, ha sido a una mujer transexual. Difícil porque esta persona se encontraba en el estadio donde no era físicamente ni un hombre ni una mujer. Estaba en tratamiento hormonal. Mi problema era la dificultad para utilizar el lenguaje y hablarle en femenino, cuando mi cerebro veía un hombre.

Pero era mujer. Y lo era, porque ella me lo decía. Y si ella dice que es mujer, obviamente, es mujer. El problema era mío entonces.

No tiene que ser fácil nacer mujer en el cuerpo de un hombre. O viceversa, que también sucede. Conozco a un chico encantador en Jerez, Hugo. Seguro que lo habéis visto en alguna entrevista.

No es fácil.

Discutía una vez con una persona muy católica ella que me criticaba al Gobierno andaluz de Chaves por pagar las operaciones de cambio de sexo y no atender al resto de enfermos andaluces, que tienen que esperar colas para operaciones. Qué mala idea tienes, pensé. Como si cambiarse de sexo fuera un capricho, le dije. Pero a esta persona le daba igual lo que yo le dijera. Además de homófoba, también odiaba a los transexuales. Siendo católica. Me río yo de su cristianismo.

Me alegro de que la sanidad pública les ayude. Necesitan esa operación porque es necesaria para su vida. Necesitan un tratamiento médico y psicológico. Cuesta mucho dinero. Por desgracia, somos tan malos y tan injustos que todavía no queremos transexuales en los trabajos considerados normales. ¿Ven ustedes a una persona transexual como cajera de supermercado, directora de Caja de Ahorros o conductora de autobús? Conocí una vez a una chica que trabajaba de limpiadora. No, no las dejan. Pero pueden hacerlo, y tan bien como el que más. Esta sociedad injusta las relega o al mundo de espectáculo o a la prostitución. Necesitan dinero para vivir. Por eso hay que pagarles su operación, para que no tengan que recurrir a nada denigrante.

Hay que ayudarlas. Compromenternos con ellas y con ellos porque se lo merecen, y no los podemos dejar ni solos ni solas. ¿Ven como necesitamos como el comer una Educación para la Ciudadanía?

1 comentario:

Agata dijo...

Debe ser dura su vida.Y nosotros no hacemos que sea mucho mejor.Opinamos de cosas cuando no nos ponemos en el lugar de la otra persona.Opinamos que no se debe costear la operación de cambio de sexo.¿Nos hemos parado a pensar lo que sería estar en un cuerpo que no es tuyo?¿Que eso le pasara a un hijo?¿Cómo pensaríamos entonces?
Lo que se debería costear por la sanidad pública son "algunos cambios de cerebros".