28 septiembre, 2007

Prepara la Misa - Evangelio del Domingo 7 de ocubre de 2007. Domingo 27º del Tiempo Ordinario.


PRIMERA LECTURA

Lectura del Libro de Habacuc 1, 2-3; 2, 2-4

¿Hasta cuándo clamaré, Señor, sin que me escuches? ¿Te gritaré: «Violencia», sin que me salves? ¿Por qué me haces ver desgracias, me muestras trabajos, violencias y catástrofes, surgen luchas, se alzan contiendas? El Señor me respondió así: «Escribe la visión, grábala en tablillas, de modo que se lea de corrido. La visión espera su momento, se acerca su término y no fallará; si tarda, espera, porque ha de llegar sin retrasarse. El injusto tiene el alma hinchada, pero el justo vivirá por su fe.»



Salmo responsorial Sal 94, 1-2. 6-7. 8-9

R. Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón.»

Venid, aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos. R. Entrad, postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía. R. Ojalá escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el día de Masa en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y me tentaron, aunque habían visto mis obras.» R.

SEGUNDA LECTURA Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo 1, 6-8. 13-14

Querido hermano: Reaviva el don de Dios, que recibiste cuando te impuse las manos; porque Dios no nos ha dado un espíritu cobarde, sino un espíritu de energía, amor y buen juicio. No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor y de mi, su prisionero. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Ten delante la visión que yo te di con mis palabras sensatas y vive con fe y amor en Cristo Jesús. Guarda este precioso depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.



EVANGELIO

Lectura del Santo Evangelio según san Lucas 17, 5-10

En aquel tiempo, los apóstoles le pidieron al Señor: - «Auméntanos la fe.» El Señor contestó: - «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: "Arráncate de raíz y plántate en el mar." Y os obedecería. Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: "En seguida, ven y ponte a la mesa"? ¿No le diréis: "Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú"? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: "Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer. " »



¡Si tuvieramos Fe! Es la clave de nuestra esencia. Creer. No es tan dificil si no distrajeramos tanto nuestras mentes en conflictos inútiles. Somo humanos y nos derrumbamos porque tenemos una Fe endeble. Nos desilusionan las acciones no entendibles a veces de nuestra Iglesia, entramos en crisis, y lo achacamos a la Fe, a la crisis de Fe. Si creyéramos de verdad, si tuvieramos la Fe sóla de un grano de mostaza, otro gallo nos cantaría. No desfalleceríamos, seríamos fuertes. Y la Fe, podemos reforzarla con muchas cosas y de muchas maneras. En mi caso, con la Eucaristía y la oración.



Nota: he recibido correos de personas pidiéndome consejos. Yo sólo soy un pobre católico de a pie, que se prepara su Misa dominical, sus lecturas y hace su personal reflexión, que a veces puede estar equivocada. Quién quiera una visión adecuada debe buscar a su párroco, al sacerdote de su parroquia y dirigirse a él, ya que ellos son ellos los únicos que tienen el ministerio sagrado, y como pastores de nuestra Iglesia Católica, el don de proclamar la Palabra de Dios.


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