02 mayo, 2007

Flores para María en su cumpleaños.

No es igual. Siempre le decía ‘contigo se formó el dos de mayo’. Cada dos mayo, desde que tuve dinero, compraba flores. Flores para María, mi madre. Hoy era su cumpleaños y es el primer año que ya no está. Duele la muerte siempre, sobre todo la muerte cercana. Pero la muerte de tu madre te duele más, porque eres tú mismo al que se le ha muerto una parte de ti. No es mi semblante un reflejo de la tristeza. Pero aunque hayan pasado ocho meses, no hay día que me acuerde de ella varias veces. Recuerdo una vez que escuché a Paca Sahuquillo hablar de la muerte de su hijo. Dijo que lo que más le dolía era el miedo a olvidar, que cada día que pasaba, tenía miedo a no conservar el recuerdo intacto. Es verdad. Se teme. Notas cada día como se aleja esa presencia de lo que fue tu madre. Y se va metiendo en ti una soledad que nada es capaz de llenar. Una vez en mi vida, cuando me llevaba en mi vientre, mi madre lo era todo. Hoy que no está, sólo soy un trozo. Me falta ella. Como ves, hoy tampoco te faltó tu lirio.




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