08 abril, 2007

Celebrar la vida, matando

Me pongo negro, frenético, no puedo remediarlo.

Estamos en Domingo de Resurrección. Es la celebración para los cristianos de la Vida que venció la muerte.

En Jerez, sacamos por la mañana una procesión de un Resucitado a la que no va casi nadie, comparado a lo que puede ir un Viernes Santo.

¿Y cómo celebramos en muchos sitios de Andalucía la Resurrección?

Pues matando. Sí. MATANDO. Matando y torturando a los toros.

¡Cúanto nos queda a las personas que amamos los animales para que quiten esta tortura que mal llaman la Fiesta! Es muy complicado, pues tiene mucho apoyo popular por desgracia, y ningún partido político, sea de izquierdas o de derechas, se atreverá a hacer algo, puesto que sería un suicidio electoral.

Nuestra única esperanza es Europa. Que nos meta mano de una vez ya a los españoles y nos diga, que a los animales no se les mata para divertirse. Ni se les tortura.

Y la Iglesia, tiene mucho que decir. Pero mucho. Pero lamentablemente, como siempre, calla. Olvida las palabras de San Francisco de Asís sobre las creaturas, el hermano Sol, la hermana Luna, el hermano viento, y aquél Lobo de Gubbio...

Qué pena.

Si alguien observa que en este blog no hay ningún tipo de información cultural sobre festejos taurinos, las razones son obvias.

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