10 febrero, 2007

A tu orilla


Crece la laguna bordeando el aire.
Sus juncos se mueven,
cuando tú sales.
Tú imagen se refleja
en el agua que va y viene.
En mis ojos también se queda
ese reflejo de tu semblante.
Camino por la orilla
detrás de tus pasos.
Que me guían por el sendero
que tú y yo vamos marcando.
A lo lejos, nos sonríen los patos.
Y es que vamos juntos.
Estamos andando.
El paisaje se hace
a cada segundo que pasas.
El aire se enfada
si por tu pulmón
no entra.
La tierra se enoja
si no siente tus pisadas.
Yo camino detrás.
Mirándote.
Viendo como el paisaje
se crece cuando pasas.
Como yo me crezco.
Cuando en el camino te paras,
te vuelves,
me miras
y me amas.

1 comentario:

Más claro, agua dijo...

Sobre tu comentario en El País:

A mí me ha pasado lo mismo en Sevilla. Al principio pensé que se trataba de los efectos del garrafón del fin de semana... :-)