23 enero, 2007

Va por ti, mamá.


No podía comenzar el camino en la blogosfera sin hacer referencia a quien me inició en el camino de la vida. Viví en su vientre durante meses, y luego me lanzó a un mundo en el que todavía sigo, aunque ya sin su presencia física. Me trajo a un planeta del que nunca me separó de su mano; su invisible cordón umbilical que me unía a ella aunque hubiera distancias, muros y tiempo de por medio.
Si escribo hoy es por ella, porque yo estoy vivo por ella. Hoy que tengo el corazón más grande porque la llevo a ella dentro.
Todo en esta vida va por ti, mamá.