¿Qué está pasando? Como en Jerez las palmeras - las Phoenix canariensis - con el picudo rojo, están cayendo los blogs uno detrás de otro.
Hace unos días, uno de los blogs más importantes en temática gay, el de Thiago (si es usted cura, homófobo o conservador ultra, no entre, puede caerse de culo) moría dejandonos huérfanos a cientos, miles de seguidores.
Pero no es sólo Thiago. Es uno detrás de otro. ¿Qué ocurre? ¿La gente se aburre, se harta? ¿se cansa?
Al final, lo imposible, parece que el vídeo mató a la estrella de la radio, sucedió.
Pero pienso que no es así. Es el tiempo que ha cambiado. Pero... ¿tanto ha cambiado para que cambiemos nosotros?
En realidad es esta frenética red de internet la que ha cambiado y nosotros con ella.
O te adaptas o mueres. Muchos han elegido morir a cambio de vivir de otra manera.
Lo que en tiempos, cuando yo me conecté por primera vez, consistía en ser un mirón 1.0, sólo navegando por webs y chateando a través del IRC (no existía ni el moribundo hoy en la UCI Messenger de Microsoft) o enterándome de cosas a través de los grupos de USENET... era poco.
Aparecieron los blogs. Tú entonces eras importante. Ya no eras el mirón. Te miraban. Te podían mirar. Hacer una web ya no era tan difícil. Y tu sueño de pequeño, ese de que te leyeran en todas las partes - literalmente - del mundo, se cumplió.
Los que hemos sido escritores de toda la vida - no esos que venden libros, si no los que hemos hecho de la escritura parte esencial de nuestro ser - hemos encontrado la oportunidad de oro.
Los blogs nos dieron la vida, escríbiamos lo que queríamos... y el premio eran las visitas. Muchas visitas. Nos volvían locos las visitas. Algunas visitan hablaban. Curióseabamos quiénes eran. ¡Escribían como nosotros! Les seguíamos...
Ya no sólo nos sentábamos a escribir... sino a leer lo que escribían los demás. Dejábamos nuestros libros, nuestras otras aficiones, nuestros estudios, algunas faenas que hacíamos antes, porque teníamos que escribir y teníamos que leer...
El tiempo fue pasando y pasábamos ya más tiempo leyendo que escribiendo... nuestro blog pasó de ser una afición relajante a ser algo agotador...
… Y mientras, en la blogosfera aparecen como quien no quiere la cosa otras estrellas que llaman nuestra atención. Es lo mismo. Comunicación. Pero de distintas maneras.
Facebook. Tuenti. Twitter. Youtube. Flickr... poco a poco nos vamos dispersando y nuestro querido blog, al no ser regado, se muere de sed.
Eso pienso que ocurre. Puede haber otras razones más específicas, pero creo que en el fondo, es lo que está ocurriendo.
Pero ¿están muertos los blogs?
No. No lo están. Sólo perviven los valientes. Los que - y ya lo decía Darwin - saben adaptarse a la situación.
Muchas veces he pensado yo en terminar el blog, como lo voy a hacer ahora. Pero yo no desaparezco. Es imposible. No quiero morir. ¡Me niego a hacerlo!
Thiago me ha dado la puntilla para que este blog que comencé hace mucho tiempo, llegue como un anciano a su retiro dorado y deje paso a su hijo nuevo, que no es otra cosa que yo mismo adaptado a los tiempos.
He tenido - lo sabéis - épocas de titubeos, de no saber que hacer, pero ya creo que he encontrado el camino y es conjugar todo lo que hago en uno.
Wordpress me lo permite. Me une el blog, el facebook, el twitter y todo lo que quiera en uno y puedo ser yo mismo. Es un blog fresco, joven, es mi diario, con ganas de empezar a vivir.
Me siento más libre, soy más yo. En todos mis aspectos: desde el político hasta el religioso. Desde el lector hasta el escritor. Desde el que da puñetazos en la mesa hasta que se emociona con cualquier cosa.
Me voy de blogger. Este blog se queda aquí para siempre de recuerdo.. pero me voy, sin hacer lo que hace el resto de blogs desaparecidos. Me voy para estar. Me voy para continuar. No podría estar sin seguir a los bloggers que sabéis que os sigo. Qué hago yo sin mis poesías chilenas, sin mi Argentina o mi Uruguay, sin mis mosaicos de retazos, sin mi dolor por Laika, sin los paisajes y las gentes de mi tierra, sin Agata y su hombre tranquilo, sin mi nuevo Zowi, tomara que tu viera que yo dejara esto!!!.. no, no puedo dejar esto que digo y tantos que no digo pero que alguna vez formaron y forman parte de este círculo bloggero.
Sigo para estar. Adiós, hasta siempre. Estoy aquí de nuevo y me podéis seguir, si queréis, a partir de ya, en www.alfonsosaborido.es
