Encuentra tu estrella

sábado 21 de noviembre de 2009


Una de las cosas que más me hace pensar en el Universo y disfrutar de él, son sus grandes distancias. Sus astronómicas distancias. Aquí medimos con un rango proporcional a nuestros cuerpos. La distancia cuando te beso es muy corta. Es nada y lo es todo. Sin embargo, cuando te marchas, la distancia se hace infinita.
Pero mirando al Universo, las distancias se salen de nuestro pequeño cerebro de 1.400 cc de volumen.
Millones de kms. Años luz. Tenemos que medir no con longitudes, sino con el tiempo. Con lo que la luz tarda en llegar de un sitio a otro. A 300.000 kms por segundo, la luz es un cangrejo arrastrándose en un Universo que nos queda un poco grande a nuestro cuerpo humano.
El Sol, a ocho minutos luz. La luz que vemos, las que nos pone morenos y nos calienta, salió hace ocho minutos desde cuando la vemos. No vemos el Sol. Vemos el pasado del Sol. Lo que fue el Sol hace ocho minutos. Pero eso es apenas imperceptible. La estrella Próxima Centauri, es la más cercana a la Tierra. 4, 22 años luz. Cuando la miramos con telescopio, porque a simple vista no se ve, y sólo desde el hemisferio sur, vemos como era la estrella hace 4,22 años. Y así, con cada objeto. Cuánto más lejos, más pasado.
El Universo es una máquina del tiempo.
La Junta de Andalucía, a través de la RECTA (Red de Espacios de Divulgación Científica y Técnica de Andalucía) nos ha creado una página web para los aficionados o no, a la astronomía tremendamente curiosa.
Encuentra tu estrella, nos dicen. Introduces los datos de tu nacimiento y te calculan que estrella está a una distancia igual en años luz que la edad que tienes. Es decir, te muestran la fotografía de tu estrella en el justo momento en que tú naciste, y que por las distancias en el espacio es AHORA cuando han llegado sus rayos de luz a la Tierra.
Es curioso y bonito. Ver algo que nació a la vez que tú.
Pero debo reconocer que quizás nos llevemos una sorpresa cuando conozcamos nuestra estrella. Las principales tiene nombre bonitos, se lo pusieron los árabes hace mucho tiempo. Vega, Altair, Procyon, Sirio, Arturo, Capella... son ejemplos de preciosos nombres. Pero cuando se elevó el nivel de la técnica aparecieron más estrellas ya no visibles a nuestros ojos, que sólo se podían ver con telescopios, y los científicos, menos románticos, o con menos imaginación, las catalogaron poniéndoles números. Así, mi estrella, la estrella que me corresponde a mí tiene el ‘bonito’ nombre de Hip 111960. Y no os digo el trabajito que me ha costado, y eso que se supone que yo entiendo algo de esto, de encontrar en que constelación está: en Piscis Austrinus.
Entren en la web para encontrar su estrella pinchando aquí en este enlace, y descubran qué estrella es la vuestra. Si no sabéis encontrar donde está, me lo decís y yo trataré de orientaros, nunca mejor dicho. De regalo, un vídeo sobre la distancia en el universo. Véanlo, y sobre todo, enséñenselos a sus hijos/as y sus alumnos/as para que se aficionen a la astronomía.


Jerezanísimos


Escucho en Radio Jerez que se reparten los premios jerezanísimos. Uno de ellos recae en la Ciudad de Jerez, por lo cual, me toca un poquito y le doy las gracias a la emisora.
Pero si me lo permiten, y no me lo tomen como un desprecio, renuncio a él y se lo doy como ciudadano de Jerez, aunque sea una mijita, a todos los/as trabajadores/as de los medios de comunicación de nuestras cercanías que han sido despedidos/as de sus respectivos trabajos, y a pesar de haber dado parte de su vida para las empresas en las que trabajaron, no fueron dignos ni de recibir premios ni de ser portada y noticia en sus medios respectivos cuando les despidieron.

No a la violencia contra las mujeres

viernes 20 de noviembre de 2009


Hagamos un ejercicio de imaginación.
Supongan ustedes que yo quisiera crear una asociación de astronomía. Según la legislación vigente en Andalucía, tendría que elaborar unos Estatutos, de acuerdo con la ley, en el que tendría que especificar las siguientes cosas:
Los fines de la asociación, es decir, difundir la astronomía y hacer las actividades propias de la misma, como la observación o la fotografía.
Luego especificaría, el organigrama de la asociación, es decir, cómo se organiza.
Y diría que estaría conformada por los socios y socias, amén de una Junta directiva que llevaría la responsabilidad de la asociación.
Y aquí es donde quisiera poner una cosa: Que el Presidente de la asociación así como los miembros de la Junta Directiva sean hombres. De sexo masculino. Las mujeres tendría prohibido el acceso a todos los cuadros de mando de la asociación, y sus labores, aparte de las propias astronómicas, estarían encaminadas a la lectura en voz alta de los textos de los grandes científicos, eso sí, sin interpretarlos. Sólo leerlos. También estarían encargadas de la limpieza de los aparatos, de los cuidados de los menores y las que supieran, se encargarían de hacer comidas, dulces, etc... para hacer más agradables las observaciones.
Es imaginación como digo, porque si yo me presento con estos Estatutos, fijo que me lo echan para atrás, y supongo, lo pondrían luego en conocimiento de la Justicia por si fuera constitutivo de delito.
Obviamente, yo esto no lo iba a hacer jamás. Pero en España, como en otros muchos sitios del mundo, hay una organización que prohibe a las mujeres entrar en sus cuadros directivos. Las discriminan por ser mujer. Y la razón es porque lo digo yo. Porque me lo ha dicho Dios. Por unos papeles que se escribieron hace dos mil años y que yo interpreto como me da la gana.
Y no pasa nada. La organización está ahí, legal, y sin problemas.
Ya es hora que el Estado intervenga con una Ley Orgánica que regule esta injusticia en contra de las mujeres.
Porque la violencia contra las mujeres no sólo consiste en el espanto de asesinarlas. Trata también de sembrar en la mente de los hombres y de las propias mujeres, en especial de los menores de edad, esa semilla que hará que cuando crezcamos seamos machistas y pensemos que las mujeres no tienen los mismos derechos que los hombres. Y eso, también es violencia.

18 de noviembre

miércoles 18 de noviembre de 2009

Tal día como hoy de 1958, mientras en la Plaza del Arenal de Jerez colocaban el reloj de la Caja de Ahorros de Jerez, mi madre sufría una cesárea de la que nació mi hermana en el desaparecido hospital de infausto nombre, 18 de julio.


¡Maldigo la muerte temprana,

maldigo las noches oscuras

de las estrellas ciegas,

maldigo a los dioses que se callan,

maldigo al teléfono que no suena,

maldigo el silencio de mi casa

y maldito sea el cruel tiempo

que me quiere alejar de ellas!